lunes, 26 de noviembre de 2012

Nociones Generales de Logoterapia

"Si no está en tus manos cambiar una situación que te produce dolor, siempre podrás escoger la actitud con la que afrontes ese sufrimiento."

Después del psicoanálisis de Freud y la psicología individual de Alfred Adler, la Logoterapia es la "tercera escuela vienesa de psicoterapia" desarrollada por el neurólogo, y psiquiatra, Viktor Frankl, quién pasó por los campos de concentración nazi, a partir de lo cual desarrolla ésta nueva forma de terapia, entendiendo a raíz de aquella experiencia lo que ya dijera Nietzsche, "quién tiene un por qué vivir, puede encontrar cualquier cómo"; sabiendo que ante cualquier circunstancia el hombre no pierde lo que le es propio su Libertad, pudiendo encontrarle gracias a ella, sentido incluso al sufrimiento.

La Logoterapia es una psicoterapia que propone que la voluntad de sentido es la motivación primaria del ser humano, una dimensión psicológica inexplorada por paradigmas psicoterapéuticos anteriores, y que la atención clínica a ella es esencial para la recuperación integral del paciente. Se apoya en el análisis existencial y se centra en una "voluntad de sentido" en oposición a la doctrina de Adler de "voluntad de poder" o la "voluntad de placer" de Freud.

Se trata de darle un sentido a la existencia humana (en esto se asemeja a la psicología de Jung). Esto justamente tiene que ver con la géneis misma de la Logoterapia, ya que Frankl considera haber podido sobrevivir a los campos de concentración, más que nada porque le supo dar un logos (en griego: sentido, significado) a su existencia. De su experiencia da cuenta en el libro "El hombre en busca de sentido."

Consta de tres partes que son fundamentales para su desarrollo:

1. La libertad de voluntad (antropología): que explica que todo hombre es capaz de tomar sus propias decisiones, por lo que es libre de escoger su propio destino y no convertirse en una marioneta a merced del mismo, o del inconsciente colectivo (pandeterminismo).

2. La voluntad de sentido (psicoterapia): expresa la preocupación de Frankl ante los métodos psicológicos enfocados en la percepción del “componente exterior”, desvirtuando la idea del animatismo presente en el ser humano que lo hace único ante el reino vegetal y animal (psicologismo).

3. El sentido de vida (filosofía): que para la Logoterapia es un factor incondicional que no se pierde bajo ninguna circunstancia, pero puede escaparse de la comprensión humana. La Logoterapia es una percepción positiva del mundo (reduccionismo).

Terapia


La metodología logoterapéutica de Frankl se basa en tratar las enfermedades psíquicas tanto desde un abordaje netamente médico, aunque principalmente la cuestión es dialogar con la persona y notar en ella qué es lo que da sentido a su vida.

En general la Logoterapia sería un tipo de Psicoterapia Humanista - Existencial. La Psicoterapia Existencial es un enfoque terapéutico más filosófico que médico, que fundamenta su perspectiva en las filosofías fenomenológico-existenciales. Algunos de estos filósofos incluyen: Nietzsche, Kierkegaard, Husserl, Heidegger, Sartre, Merleau-Ponty, Martin Buber, etc.

Este modelo contempla al ser humano como en constante desarrollo y evolución, lo que implica un movimiento y procesos constantes. La persona se encuentra en constante relación con su medio, ya que es vista como ser-en-el-mundo (Dasein), lo que implica que su existencia se vea constantemente enfrentada a circunstancias que le exigen respuesta.

Otro aspecto de la Psicoterapia Existencial actual es que, al concebir a la persona como siempre en relación, ya sea con el mundo físico o corporal, o el mundo social e interpersonal, o el mundo personal, íntimo y psicológico, o inclusive con las dimensiones espirituales del mundo, se constituye como un enfoque postmoderno, que acentúa el estudio de la construcción que hacemos cotidianamente de lo que llamamos realidad. Esto se expresa principalmente en el énfasis que hace al estudio y trabajo constante en y con la relación terapéutica. Las vicisitudes de cada encuentro terapéutico son tratadas con especial atención, observando aquellos aspectos que obstruyan las posibilidades de generar un encuentro auténtico entre cliente y terapeuta o, en el caso de la terapia de grupo, entre todos los participantes.

Técnicas


Sus técnicas más destacadas y conocidas son: la intención paradójica, la derreflexión, el autodistanciamiento, la modificación de actitudes y el diálogo socrático. En la intención paradójica, el terapeuta induce al paciente a intentar voluntariamente aquello que trata de evadir de manera ansiosa; el resultado suele ser la desaparición del síntoma. En la derreflexión, se anima al consultante a olvidarse de su padecimiento para superar la tendencia a la preocupación y a la hiperreflexión. En el autodistanciamiento, el "compañero existencial" -como se le llama al cliente o paciente- aprende a verse a sí mismo más allá de su padecimiento, con la posibilidad de separar a su neurosis para así apelar a la propia voluntad de sentido para -mediante la fuerza de oposición del logos- dirigirse a él. En la modificación de actitudes se hace énfasis en comportamientos claves a practicar mediante una cierta disciplina para más tarde dejar de atender a las actitudes dañinas y poder ver a las nuevas, como motivadores del cambio. Y en el diálogo socrático, se usa el estilo de la mayéutica para guiar a la persona hacia el autoconocimiento y la precisión de su responsabilidad en sus acciones.

Si tenemos en cuenta que Viktor Frankl llevó su teoría -que ya había comenzado a desarrollar anteriormente- a la práctica en un campo de concentración alemán, podremos comprender el porqué de dicha tesis: al desprenderse de todo lo material, de sus logros, de sus problemas, de todo aquello por lo que ha luchado en la vida, comprende que sólo le queda su esencia, su génesis, su logos. De esta forma podrá ver detalles, cualidades, recursos y características de uno mismo que nunca pensó ver o encontrar, se fijará en aspectos de la vida realmente importantes; con el tiempo la persona logrará trascender y ver un verdadero sentido en su vida y se sentirá feliz de estar vivo.

La Logoterapia se vale en alta medida del Psicodrama, una dramatización realizada por el paciente, pensando que su vida se acaba en ese preciso momento. De esta dramatización surgen planteos usualmente conocidos como "lo que cambiaría si tuviera una segunda oportunidad". Esos cambios serán puestos en práctica por el paciente para lograr alcanzar su propio "logos" o sentido de su vida.

Conceptualización de la espiritualidad en la Logoterapia


La técnica es una variación del método psicoanalítico que intenta sobrepasar la clásica interpretación del inconsciente que se nutre del ello o impulsividad ciega, y colocar en correcta relación la vida orgánica con la vida espiritual o responsable. Freud creía que la neurosis estaba encadenada a episodios de impulsividad reprimida y por tanto su terapia consistía en volver conscientes tales represiones. Esto a través de un proceso de intervención médica conocido como "asociación libre". De ahí la clásica imagen del diván, el paciente y el médico.

Frankl incluye otro elemento del inconsciente: el espiritual, haciendo énfasis en la búsqueda de significado de la existencia, lo cual no necesariamente se refleja en la búsqueda de Dios u otro ser sobrenatural. No solamente subsisten en el interior de la conciencia humana una impulsividad natural sino también una espiritualidad natural. La cura de muchos traumas estaría dada por el reconocimiento de tal sustrato y la posterior toma de conciencia es decir, de responsabilidad frente a esa condición. Para Frankl la espiritualidad no tiene que ver sólo con un ejercicio tautológico de búsqueda de refugio, es un "modo de existir humano".

En la arquitectura profunda de la psiquis humana, se encuentra una espiritualidad inconsciente que pretende siempre la trascendencia. Aquí la teoría de la Logoterapia, que pretende la sanidad en función de la recuperación de sentido, expone funciones profundas de la conciencia y la toma de decisiones ante las formas cotidianas del existir. Los sueños son aún piezas claves para entender los procesos psíquicos que pugnan en el interior de todo hombre. En este sentido, si bien la Logoterapia no refiere el estudio de los Arquetipos descriptos por Jung, sí existen paralelismos con la Psicología Jungiana en lo atinente a la fuerza espiritual que puja en el Inconsciente, a la necesidad de Individuación y Sentido del Logos.

La Logoterapia se convierte en un instrumento de conexión para el ser humano, puente entre su vida inconsciente y su manera de vivir. No habría nada más enfermizo en el humano que una vida incoherente. Pero no se trata de una incoherencia puramente discursiva, se trata pues de un conflicto mucho mayor entre la conciencia y la responsabilidad. Son las decisiones las que resultan en fracaso o triunfo, y no meramente la voluntad como creía Nietzsche. Implica una fuerte responsabilidad y Actitud - del Dasein- frente a los existenciarios. La fuerza de las decisiones radica en la propia existencia, de tal modo que jamás se puede renunciar a ella. Se trata entonces de una elección consciente o inconsciente, pero decisión al fin y al cabo, que posibilita construir y posicionarse frente al sentido del Logos, la propia Esencia y Trascendencia.

No solo somos cuerpo y mente sino también estamos conformados por espíritu, y esto no tiene que ver con nada religioso, sino es nosotros mismo tenemos la capacidad de sanarnos espiritualmente, en base a la Logoterapia, que nos propone anteponer la voluntad al sentido de vida, a subsistir aún y pese a las adversidades que se nos presentan en la vida por muy duras y difíciles que estas sean.

"El hombre se autorrealiza en la misma medida en que se compromete al cumplimiento del sentido de su vida."
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martes, 6 de noviembre de 2012

Tus Zonas Erróneas Parte I

La esencia de la grandeza radica en la capacidad de optar por la propia realización personal en circunstancias en que otras personas optan por la locura.




Revisando encontré un muy buen libro que se llama Tus Zonas Erróneas, escrito por Wayne Dyer, y me parece muy interesante, ya que nos ayuda en el proceso de búsqueda de autoconocimiento que cada uno hacemos o debemos hacer, reconociendo nuestras falencias, para poder suplirlas por virtudes y tener una vida plena. 
Les comparto el primer capitulo de este bello libro: Haciéndonos Cargo de Nosotros Mismos.


¿Debemos evitar hacer las cosas que realmente queremos hacer?, ¿ Viviremos nuestra vida como los demás quieren que la vivamos?.

Ante nuestra vida, tenemos la posibilidad de elegir aquello que queremos para ella. Nuestro modo de vivir, de sentir, de expresarnos de compartir, nuestras palabras, nuestros silencios.

El hacernos cargo de nosotros mismos significa dejar de lado ciertos mitos muy generalizados. Uno de ellos, es que hemos llegado a creer que una persona es inteligente si tiene una serie de títulos académicos; sin embargo el verdadero barómetro de la inteligencia es un vida feliz y efectiva vivida cada día y en cada momento de cada día. La capacidad de resolver problemas es un aditamiento útil a nuestra felicidad, pero si sabemos que a pesar de nuestra falta de habilidad para resolver cierto tipo de cosas podemos elegir lo que nos haga feliz, o que, por lo menos, podemos evitar lo que nos hará infelices, entonces somos inteligentes.

Podemos empezar a considerarnos inteligentes en base a cómo elegimos sentirnos ante circunstancias difíciles. Las dificultades de la vida son muy parecidas para todos. Todos los que están con otros seres humanos en cualquier contexto social tienen las mismas dificultades. Los desacuerdos, los conflictos, son parte de lo que significa ser un ser humano. Igualmente, la muerte, los accidentes, los desastres naturales, son acontecimientos que presentan problemas a todos los seres humanos.

Pero mientras algunas personas logran evitar el desaliento que inmoviliza y la infelicidad al enfrentarse con estos hechos, hay otros que se desploman, quedan inertes. Los seres humanos que reconocen los problemas y no miden la felicidad por la ausencia de problemas, ésos son las más inteligentes que conocemos.

Aprender a hacernos cargo de nosotros mismos implicará un proceso mental completamente nuevo. Debemos confiar en nuestra capacidad de sentir emocionalmente lo que elijamos sentir en cualquier momento de la vida.


Crecimos creyendo que no podemos controlar nuestras propias emociones; que la ira, el miedo, el amor y la alegría son cosas que nos pasan. Pero: un individuo no controla estas cosas, las acepta.

Los sentimientos no son simples emociones que nos suceden. Son reacciones que elegimos tener. No podemos tener un sentimiento sin antes haber experimentado un pensamiento. Si escuchamos un ruido en plena noche y pensamos que alguien entró para asaltarnos, seguramente sentiremos miedo; en cambio si ante el mismo ruido pensamos que algo se ha caído, sentiremos tranquilidad.

Así si controlamos nuestros pensamientos, somos capaces de controlar nuestros sentimientos y sensaciones. Generalmente creemos que son las cosas o las personas lo que nos hacen felices, pero no es así. Somos nosotros los responsables, porque son nuestros pensamientos respecto de las cosas y de la gente lo que nos hace infelices.

Ya los sofistas decían que el hombre no sufre por las cosas que les pasa, sino por lo que piensan al respecto.


Para llegar a ser una persona libre tenemos que aprender a pensar de forma diferente. Así empezaran a surgir nuevos sentimientos orientados a la libertad personal.

Crecimos en un ambiente cultural donde nos enseñaron que no somos responsables de nuestros sentimientos y sensaciones, esto se ve en frases como:

    "me haces sentir mal"
    "no puedo evitar sentir lo que siento"
    "esa persona me enferma"
    "tengo miedo a las alturas"
    "me haces hacer el tonto en público"

Ahora podemos escribir una lista, haciéndonos responsables de lo que pensamos, y consecuentemente sentimos:

    "me hice sentirme mal"
    "puedo evitar sentir lo que siento, pero elegí estar enojado"
    "yo me enfermo a mi mismo"
    "yo me asusto a mi mismo en las alturas"
    "yo hago el tonto por tomar más enserio tus opiniones respecto a mí mismo que las mías propias, y por creer que los demás hacen lo mismo"

El hacernos cargo de nosotros mismos implica un esfuerzo más grande que especular con ideas nuevas. Implica la determinación, la decisión de ser feliz y de enjuiciar y destruir cada uno de los pensamientos que tos producen infelicidad autoinmovilista. Igual que tenemos la libertad de elegir la felicidad, también podemos elegir entre un comportamiento autorrealizante en lugar de uno autoderrotante. De nosotros y de nuestras elecciones depende que las experiencias de nuestras vidas sean estimulantes y agradables.

Empecemos a examinar nuestra vida a la luz de las decisiones que tomamos o dejamos de tomar. Esto nos hará responsables de lo que somos y sentimos, tomando conciencia de las posibilidades de opción que estan a nuestro alcance.

Somos la suma de nuestras opciones.
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lunes, 5 de noviembre de 2012

Consejos para Vivir sin Estrés

Todos deseamos tener una vida llena de paz y tranquilidad, libre de preocupaciones. Sin embargo, las circunstancias de la vida moderna nos exigen cada vez más esfuerzo, lo que nos genera una carga severa de estrés.
Por eso, a continuación te cuento algunos sencillos tips o consejos para que puedas, practicándolos, hacer tu vida más ligera.

1. Aprende a descansar. Haz una pausa de cinco a diez minutos por cada dos horas de trabajo que realices. Repite estas pausas en tu vida diaria y dedícalas a pensar en ti.

2. Aprende a decir NO sin sentirte culpable. Querer agradarle a todo el mundo implica un desgaste enorme y provoca sentimientos de frustración y culpa. Cuando no puedas o no quieras cumplir con algo que se te impone y que no es tu obligación, sólo di NO.

3. Planea tu día. Es bueno hacerlo, sólo asegúrate de dejar un espacio para cualquier imprevisto; debes estar consciente de que no puedes controlarlo todo.

4. Deja de sentir que eres indispensable en tu trabajo, en tu casa o en tu círculo social habitual. Lamento decepcionarte, pero el mundo entero funciona bien, aún si tú no estás presente.

5. Pide ayuda siempre que sea necesario. Sólo cerciórate de pedírsela a las personas correctas, en quien puedas confiar plenamente.

6. Separa los problemas reales de los imaginarios y elimínalos. Son una pérdida de tiempo y ocupan un espacio mental precioso que puedes reservar para cosas mucho más importantes.

7. Disfruta los placeres simples. Intenta descubrir el placer de cosas cotidianas como dormir, comer y pasear, sin creer que es lo máximo que puedes conseguir en la vida.

8. Tu familia no eres tú. Sí, ellos componen una parte de tu mundo, son una parte importante de ti, pero no forman tu identidad. Recuérdalo.

9. Cierra tus oídos a los chismes. No quieras saber si hablaron mal de ti, ni te atormentes con esa basura mental. Escucha cuando hablen bien de tu persona, pero no lo creas todo.

10. Aprende a ser flexible. La rigidez es buena en las piedras, no en los seres humanos. Trata de abrir tu mentalidad para descubrir nuevas alternativas a las mismas circunstancias.

11. Aprende a delegar. Si le encargas a alguien que haga algo, no pretendas supervisar cada paso hasta que termine la tarea. Eso es tan absurdo como contratar un plomero y pararte detrás de él para decirle cómo debe arreglar el fregadero.

Verás que al seguir estos pasos tan simples, tu vida poco a poco será más relajada y feliz. El único secreto está PRACTICAR, PRACTICAR Y PRACTICAR!!
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sábado, 3 de noviembre de 2012

Oración de la Gestalt

Les comparto esta preciosa y Sabia oración de la Corriente Gestalt, escrita por Fritz Perls:

Yo soy Yo.
Tú eres Tú.
Yo no estoy en este mundo para cumplir tus expectativas.
Tú no estás en este mundo para cumplir las mías.
Tú eres Tú.
Yo soy Yo.
Si en algún momento o en algún punto nos encontramos,
será maravilloso.
Si no, no puede remediarse.
Falto de amor a mí mismo,
cuando en el intento de complacerte me traiciono.
Falto de amor a ti,
cuando intento que seas como yo quiero,
en vez de aceptarte como realmente eres.
Tú eres Tú y Yo soy Yo.

Fritz Perls
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